Convivencia artística entre España y los países árabes
- Juanjo Llorens
Algarabía se estrenó anoche con la expectación que generan las grandes producciones o las colaboraciones insólitas. Este espectáculo cumplía las dos y el espacio escénico del Museo Universidad de Navarra (MUN), que coproduce el montaje junto a las fundaciones Khawla Arts & Culture y ADMAF (Fundación de Abu Dhabi para la música y las artes), estaba a tope y, para la función de esta noche, tampoco hay entradas.
Los actores libaneses Rafic Ali Ahmad y Cynthya Karam, son realmente estupendos y desbordan emociones con la contención justa cuando están en escena: él desde la fuerza; ella, desde lo poético. Karam, además, canta un par de temas que saben a muy poco, al ser intervenidos por el flamenco (musical o presencialmente) antes de que terminen. El número del mantón, en el que la bailaora parece querer arropar a la cantante, en un intento de fusión o encuentro de culturas, no funciona y llega como si el atuendo intentara aprisionarla.
La música y la danza dan cuerpo a una historia de diversidad y encuentro que se eleva a través de los siglos con la poesía de Nizar Qabbani y Miguel Hernández o los medievales Ibn Zamrak y San Juan de la Cruz junto a canciones tradicionales que fusionan la poesía árabe con la tradición musical andalusí y que serán recitadas o cantadas en sus lenguas originales tanto por los intérpretes árabes, Cynthya Karam y Rafic Ali Ahmad, como por la cantaora Belén Vega.
+ info / Alagarabía
La joven Orquesta Sinfónica de Navarra, formada para la ocasión por 80 universitarios, el vestuario de Yaiza Pinillos, que ha realizado teniendo en cuenta los diseños ideados también por jóvenes estudiantes de Pamplona, y el diseño de iluminación de Juanjo Llorens, sobrepasan lo esperado y suman, en muchos sentidos, a la velada.
Ignacio García / Dramaturgia
Liuba Cid / Escenografía
Juanjo Llorens / Iluminación
Manuel de Falla & Ihab Darwish / Música
Jihad Mikhael / Dirección
Khawla Art & Culture & MUN / Producción

